Una experiencia educativa, emocional y social para ayudar a jóvenes de 14 y 15 años a mirar su futuro con ilusión, valores y propósito
Fundación Espadafor celebró el pasado 17 de junio, en la Cámara de Comercio de Granada, la primera jornada de Impulso Propósito 360, un nuevo proyecto educativo, emocional y social dirigido a jóvenes en situación de vulnerabilidad o en etapas clave de construcción personal.
La jornada supone el inicio de una nueva línea de trabajo de la Fundación, nacida como evolución natural de Sonrisas que Curan. Si durante años la Fundación ha acompañado a niños y jóvenes en momentos difíciles, con Impulso Propósito 360 da un paso más: ayudarles a mirar su futuro con más confianza, a descubrir quién quieren ser y a adquirir herramientas reales para construir su camino.

La actividad se desarrolló en las instalaciones de la Cámara de Comercio de Granada, entidad que ha apoyado el proyecto desde el primer momento. De forma especial, Fundación Espadafor quiere agradecer la implicación de Beatriz Maldonado, de la Cámara de Comercio, que se volcó para que todo saliera bien y acompañó a la Fundación en todo momento, cuidando cada detalle de la jornada.
También fue fundamental la colaboración del Consejo Escolar de Andalucía, representado por Jesús y Lucía, que, a pesar de la dificultad de las fechas, hicieron posible la participación de representantes del IES Veleta de Granada, que acudieron con un magnífico ánimo y una gran predisposición. La Fundación quiere agradecer igualmente el compromiso del profesor Miguel Ángel, por animar al alumnado a participar y por ayudarles a vivir esta experiencia con ilusión y apertura.
Durante la jornada, jóvenes de entre 14 y 15 años participaron activamente en una experiencia pensada para despertar reflexión, confianza y propósito. Mantuvieron la atención, compartieron inquietudes y reflexionaron sobre su futuro, sus metas y la persona que quieren llegar a ser.
Fue especialmente emocionante escuchar sus sueños y aspiraciones. Entre ellos había futuros futbolistas, ingenieros, policías, policías informáticos, arquitectas, actores, maestros, comerciantes y empresarios. Pero, por encima de cualquier profesión, muchos coincidieron en algo esencial: querían ser buenas personas.
Esa fue, precisamente, una de las grandes claves de la jornada: ayudarles a entender que el futuro no es solo una profesión o un destino laboral, sino también una forma de vivir, de decidir, de relacionarse con los demás y de construir una identidad basada en valores.
En la actividad participaron jóvenes con distintas raíces familiares y procedencias, algunos vinculados a diferentes lugares del mundo, pero todos ya profundamente unidos a Granada. Esa diversidad enriqueció aún más la experiencia y reflejó el valor de una ciudad capaz de acoger, integrar y ofrecer oportunidades.
Por parte de Fundación Espadafor estuvieron presentes su presidente, José Espadafor, y la coordinadora de la Fundación, Saida Román, acompañando el inicio de este nuevo proyecto. También asistió Laura Huertas, en representación de Galdón Software, empresa impulsora y mecenas de esta primera jornada, que pudo comprobar en vivo la labor que comienza a desarrollarse con estos jóvenes.
Impulso Propósito 360 trabaja sobre tres grandes bloques: identidad, propósito y orientación real; escuela de vida; y educación financiera básica. A través de historias, ejemplos, experiencias personales, deporte, cine, reflexión y participación, la jornada busca que cada joven salga con una idea clara: su vida merece ser pensada, cuidada y construida.
No se trata de prometer caminos fáciles ni de vender sueños irreales. Se trata de sembrar ilusión, responsabilidad, confianza y propósito. De recordarles que, incluso cuando existen dificultades, cada persona puede empezar a construir su futuro paso a paso, con esfuerzo, valores, apoyo y dirección.
Para Fundación Espadafor, esta primera jornada representa mucho más que una actividad puntual. Es la primera piedra de un viaje ilusionante que nace con vocación de crecer y llegar cada temporada a más jóvenes, con el objetivo de superar en el futuro la participación de 1.500 niños y adolescentes en experiencias educativas, emocionales y transformadoras.
La jornada dejó una imagen difícil de olvidar: un grupo de jóvenes pensando en su futuro, escribiendo sus metas, hablando de sus sueños y manteniendo viva la llama de la ilusión.
Ese es el sentido de Impulso Propósito 360: acompañar a cada joven para que descubra quién quiere ser y empiece a construir el camino para llegar a serlo.
Impulso Propósito 360 convierte la ayuda en transformación.
Donar